Los términos hipotecarios pueden parecer jeroglíficos para los clientes. Las hipotecas están llenas de conceptos técnicos que, a menudo, son difíciles de entender. Sin embargo, son necesarios para llevar a cabo la compraventa de la vivienda. Así pues, hace falta que tanto tu como el cliente tengáis las nociones básicas de las hipotecas.

Pero, ¿qué puedes hacer para el cliente? Lo primero, tener en cuenta que, probablemente, el cliente va perdido por el mundo de las inmobiliarias y las hipotecas. Así que lo mejor que puedes hacer es ayudarlo. Para la compra de una vivienda es imprescindible disponer de toda la información necesaria sobre la financiación, es decir, las hipotecas.

Calcular la capacidad máxima

Para realizar bien el trabajo de comercial, es muy importante tener clara la capacidad máxima del cliente, es decir, la cantidad de dinero que puede pagar, como máximo, para comprar una casa. Sabiendo esto, ya se pueden descartar muchas viviendas y centrarse en aquellas que están dentro de las posibilidades del cliente.

Para calcular la capacidad máxima tan solo tienes saber:

1. El precio de compra

2. La cantidad de ahorros y, por tanto, el dinero que puede aportar a la operación

3. Si tiene una estabilidad laboral

4. El plazo preferible, siempre según la edad del cliente

5. Los gastos derivados de la compra y la hipoteca

Con todo esto, con la aplicación de Prohipotecas tan solo tienes que rellenar el formulario y te saldrá el ratio de esfuerzo de forma instantánea. Si es menor al 35%, la hipoteca puede ser viable, siempre que la antigüedad laboral y tipo de contrato demuestre estabilidad y capacidad de pago a largo plazo. Si éste es mayor, será necesario replantear la operación por otro importe inferior o contar con otros ingresos que se puedan justificar propios o de avalistas.

 Aval y doble garantía

Si te encuentras delante de una situación en que la operación puede ser dudosa, es importante que plantees las diferentes opciones a tu cliente:

El aval es una forma de garantizar al banco que se va a hacer frente a los pagos de la hipoteca. Se trata de una persona que responde por el pagador. El avalista suele ser alguien de confianza y disponer de capacidad de pago suficiente para que sirva de garantía. Debe tener unos ingresos estables para pagar las cuotas en el caso de que el hipotecado no pueda.

Por otro lado, la doble garantía puede servir para comprar una vivienda con una hipoteca al 100%. Este formato permite financiar la nueva vivienda sin necesidad de tener que aportar tanto capital (20%+gastos). Es un método por el cual se hipoteca el 80% del inmueble que se adquiere y el 20% restante, recae sobre otro inmueble, que puede ser tuyo o de un familiar. Este segundo inmueble tiene que estar libre de cargas y, en muchas ocasiones, un valor superior a los 100 mil euros.

Si ninguna de estas dos opciones es válida, lo mejor es mirar unas viviendas con unos precios mucho más adecuados a la capacidad del cliente. Sin embargo, antes de tomar ninguna decisión, es importante hablar con algún profesional para que estudie un poco el caso y diga cual es la solución idónea para el cliente, como nuestros asesores hipotecarios.  

En Prohipotecas te ayudamos a que no tengas que preocuparte por la hipoteca de tu cliente, sino de tu core business. ¡Nuestros asesores se ocuparán de encontrar la mejor solución para ellos en tiempo récord y así acelerar el proceso de tu venta!

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