En el negocio inmobiliario, la asesoría de profesionales con el conocimiento adecuado es muy importante. Existe un perfil destacado para conseguir mejores condiciones financieras: el bróker hipotecario (también conocido como intermediario o asesor hipotecario).

Un bróker hipotecario es un intermediario entre el consumidor y la entidad bancaria. Estos profesionales brindan apoyo a sus clientes, llevando a cabo el proceso de negociación con el banco para conseguir la mejor financiación para comprar una vivienda.

En los últimos años han surgido nuevas modalidades para recibir asesoramiento y gestionar la tramitación y firma de las hipotecas de manera online. A partir de esto, los intermediarios hipotecarios se han dividido entre los ofrecen su servicio de manera online y los que continúan con el trato presencial con sus clientes.

¿En qué se diferencian?

La diferencia principal entre ambos conceptos es el ahorro, tanto monetario como de tiempo.

Las gestiones tradicionales de hipoteca se caracterizan por la cantidad de papeleo y una gran inversión de tiempo. En cambio, las nuevas plataformas digitales permiten automatizar varios de estos procesos y así también, reducir los costes. Tanto la documentación que debe aportar el cliente, como la firma, lo puede hacer de manera telemática, sin necesidad de desplazarse.

Cabe destacar que, aunque un bróker tradicional realice sus gestiones de manera presencial, estos están activos y actualizados con las tendencias online. Muchos de ellos cuentan con página web, blog y redes sociales.

¿Cuánto cuesta un bróker hipotecario?

El bróker tradicional cobra una comisión al cliente, de hasta un 5% del importe total de la hipoteca. En cambio, un bróker digital no recibe honorarios de los clientes, pero sí de los bancos. Este hecho garantiza su imparcialidad. Además, este profesional puede buscar en todas las entidades bancarias posibles, sin limitarse entre aquellas que han suscrito un acuerdo de comisión por cada hipoteca firmada.

Lo mejor de dos mundos

Existen intermediarios hipotecarios que gestionan operaciones online pero ofrecen, además, un servicio presencial en gran parte del proceso hipotecario. Por lo que este valor añadido permite cerrar operaciones de financiación que a la distancia podrían ser más difíciles de conseguir.

Ambas modalidades poseen una gran red de contactos y experiencia para analizar las necesidades de cada particular y encontrar la mejor hipoteca posible, por lo que la elección de contratar a un bróker tradicional o digital queda en manos de cada persona. ¿Qué alternativa consideras como la mejor opción?

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