¿Sabes qué es un hipotecante no deudor? Se trata de una alternativa al avalista, pero no tan conocida. Es una opción para quienes necesitan ayuda para comprar su vivienda y quieren huir de los “métodos tradicionales”. En las siguientes líneas descubrirás más sobre esta figura tan interesante.

¿Qué es un hipotecante no deudor?

El hipotecante no deudor tiene una mejor posición que el avalista, ya que su implicación en el préstamo es menor. De hecho, aunque contar con un aval fue muy común durante bastantes años, el estallido de la burbuja inmobiliaria hizo ver que no siempre era una buena idea. Muchas familias perdieron los pisos con los que habían avalado a sus hijos, cuando estos no pudieron pagar su hipoteca.

¿Qué es un hipotecante no deudor? Se trata de la persona que emplea su vivienda como segunda garantía de un préstamo hipotecario concedido a un tercero. Como es obvio, la primera garantía es la propiedad que se va a adquirir. Por lo tanto, el crédito se concede con una doble garantía hipotecaria.

Lo habitual es que esta segunda garantía cubra solo una parte del préstamo. Por ejemplo, si quien compra la vivienda necesita que se le conceda una hipoteca al 100 %, el banco concedería el 80 % y el hipotecante no deudor cubriría el 20 % restante. Una vez que esa parte haya sido pagada, el hipotecante no deudor queda libre.

Quien pide la hipoteca sí se convierte en deudor y está obligado a devolver la cantidad recibida, mientras que el hipotecante no deudor al no recibir ningún dinero del banco, no se encuentra obligado a pagar ninguna cuota. Solo responde con su propiedad si el hipotecado no cumple con los pagos firmados.

Insistimos en la idea de que se trata de un único préstamo y cuenta con doble garantía hipotecaria: la casa comprada y la del hipotecante no deudor.

¿Cuáles son las ventajas del hipotecante no deudor?

Cuando te conviertes en avalista de un préstamo respondes con todo tu patrimonio, tanto el que tienes en ese momento, como el que puedes adquirir en un futuro. En el caso de un hipotecante no deudor solo responde con la propiedad hipotecada y por el porcentaje del préstamo que cubre. Es decir, si la hipoteca es de 100.000 euros y la segunda garantía hipotecaría cubre el 20 %, tendría que responder como máximo por 20.000 euros.

Por supuesto, si el hipotecado deja de pagar sus cuotas y todavía no ha cubierto el porcentaje de la segunda garantía hipotecaria, el hipotecante no deudor tendría que responder con su propiedad . Si no tiene dinero para abonar la cantidad que resta de dicho porcentaje, su inmueble podría salir a subasta.

Como se extrae de lo que estamos comentando, otra ventaja de esta figura es que su responsabilidad es limitada. Se debe establecer en la escritura que se limita a un porcentaje concreto y que esa cantidad será la que primero se satisfaga. En el ejemplo anterior, una vez que el hipotecado paga los primeros 20.000 euros de su préstamo, la segunda garantía hipotecaria queda libre.

¿Estás ofreciendo a tus clientes préstamos con doble garantía hipotecaria? Como resulta evidente, es una opción más interesante que el aval y puede abrir la puerta a la firma de más operaciones. Si quieres saber más sobre este producto, consulta con nuestro equipo de expertos, se encargarán de resolver todas tus dudas.

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